Comenzando por el FINAL

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Una práctica interesante, y que sucede más a menudo de lo que imaginamos, es comenzar planteando el final. Si ya hemos definido al protagonista, su deseo, al antagonista, y otros personajes secundarios, podríamos tranquilamente saber cómo termina nuestra historia. Pero esto no siempre es así. Muchas veces no sabremos cómo es el desarrollo de la misma por lo que no estaremos en condiciones de saber el final.

Pero conviene que tengamos en cuenta lo siguiente: ¿Qué tipo de final tendremos: abierto o cerrado?

Un FINAL CERRADO será aquel que responda a todas las cuestiones planteadas en la historia. Es decir, todas las emociones de los espectadores quedan satisfechas porque “no queda ningún cabo suelto”.

Las películas con el Diseño Clásico de Robert Mckee siempre tienen este final. Pero el hecho de que sea cerrado no significa que sea previsible, o aburrido, al contrario, son finales que llenan de emoción al espectador porque contestan a todas sus preguntas.

Por ejemplo en Cleopatra(1934) sabemos al final que Cleopatra muerte, Marc Anthony también y que Octavio queda como Cesar. Y ya está, todas las preguntas hallan su respuesta.

Un FINAL ABIERTO es aquel final que no contestará todas las cuestiones planteadas durante el desarrollo de la historia y por lo tanto algunas veces se tendrá la sensación de “incompletitud”. Pero esta característica deberá ser cuidadosamente planteada si no se quiere dar una sensación de “frustración” al espectador. Un final abierto plantea dudas…¿al final fue todo un sueño o qué? (Inception, de Christopher Nolan)

El final también puede ser descubierto mientras se va planteando la idea. Por ejemplo si hemos hecho los deberes, ver IDEA DRAMATICA, es posible descubrir el final sabiendo si nuestra idea será IDEALISTA (positiva), PESIMISTA(negativa) o IRÓNICA.

Conocer el final nos servirá mucho para saber en qué dirección caminar, o nadar, volviendo a la metáfora de las aguas turbulentas. Conocer el final nos da juego para alejarnos lo suficiente en el desarrollo del a historia, sabiendo que en algún momento tendremos que volver hacia él.

Si no tienes idea de cómo termina tu historia no te preocupes, ya dijimos que todas son herramientas, no imposiciones.

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Adrian Silisque
Adrian Silisque
Como al resto de los mortales, me encantan las buenas historias. Por eso me dedico a escribirlas.

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