IDEA DRAMÁTICA E IDEA TEMÁTICA (I)

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IDEA DRAMÁTICA e IDEA TEMÁTICA (II)
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Idea dramática

ACTUALIZACIÓN 26.08.XVII

Genial. Has decidido escribir un guion, un relato, una novela… Te imagino como un observador de la vida. Te veo anotando cada detalle, cada cosa que te impresiona, incluso hasta en la discoteca cuando estás, al mismo tiempo, tratando de ligar con el chico o la chica que te gusta.

Así, llegaste a tener varias libretas llenas de ideas, organizadas en estanterías, cajas o baúles. Es posible que también tengas muchos papeles sueltos, algunos garabatos apuntados en servilletas, en el dorso de una hoja para reciclar o, por qué no, en billetes. Yo lo hice una vez; todavía tengo guardado aquel billete de diez euros. Pero esa es otra historia.

Volviendo al tema, es momento de tomar decisiones. Y no me refiero al chico/chica de la disco, sino a la historia que pretendes escribir. Crees que tienes una idea pero no sabes cómo seguir… Quizás por ello te encuentras leyendo este artículo (prefiero eso a que me digas que solo estás buscando material para hacer una obligatoria tarea estudiantil).

¿Cómo seguir? ¿Cómo escribir una historia que sea orgánica, original y que dé la sensación de que todo está interconectado?

Lo primero que hay que hacer es definir la IDEA.

Y aquí comienzan nuestros problemas. Porque para escribir la «idea», antes tendremos que definirla. El problema de leer a los autores-pedagogos es que se complican tanto en una maraña de nombres tautológicos que uno acaba perdiendo el entusiasmo. Supongo que cada uno de ellos intenta aportar algo al mundo narrativo, su propia visión y, bueno, es totalmente respetable.

Desde mi punto de vista, la mejor definición que he encontrado (y que forma parte de mis «herramientas» habituales) es aquella que divide la IDEA en dos partes: La idea dramática y la idea temática.

La idea temática será explicada en la segunda parte de esta entrada, bajo el título de Idea dramática e idea temática II. Pero a modo de resumen, podría decirse que la idea temática es la moraleja de tu historia, el mensaje que quieres transmitir con ella.

IDEA DRAMÁTICA

También conocida como: logline, premisa, concepto, anécdota.

La idea dramática responde a preguntas como: ¿Cuál es la historia, ¿de qué se trata?

En pocas palabras:

La idea dramática es la historia (que queremos contar) condensada en una sola frase.

La idea dramática es quizás más fácil de encontrar que la idea temática porque es algo a lo que estamos acostumbrados: «a un personaje le pasa algo y reacciona de esta manera». Lo que no significa que sea fácil de escribir. De hecho, según John Truby:

Nueve de cada diez escritores fallan en la premisa.

Escribir bien una idea dramática es como haber condensado todo el universo en un solo átomo. Y el proceso de escritura será como el mismísimo Big Bang, cuya expansión nos dará energías para los próximos meses en que tardemos en escribir nuestra obra.

Antes de listar los componentes de una idea dramática, veamos algunos ejemplos:

  1. El hijo menor de una familia mafiosa se venga del hombre que mató a su padre y se convierte en el nuevo Padrino. (El Padrino)
  2. Un joven despliega sus habilidades de luchador para salvar a una princesa en peligro de muerte y vence a todas las fuerzas malignas de un imperio galáctico. (La guerra de las galaxias)
  3. Un abogado poco escrupuloso conoce a una mujer casada y es inducido por ella a matar a su marido. Él termina en la cárcel y ella con una fortuna en un paraíso tropical. (Cuerpos ardientes – Body Heat)

Como puedes ver las premisas anteriores, existen elementos intrínsecos que hacen que una idea dramática sea llamativa. Las tres empiezan con un protagonista que toma una acción contra ciertas fuerzas que se le oponen y terminan con el personaje en una posición diferente.

¿Cómo escribir la idea dramática?

Teniendo en cuenta sus componentes principales:

  1. QUIÉN
    El protagonista: un empresario, un vagabundo, un robot, un gato, una pianista, etc.
  2. QUÉ QUIERE
    El objeto de deseo / La acción a emprender: ganar una competencia, volver a casa, atrapar al asesino, liberar Escocia, etc.
  3. CONTRA QUIÉN
    El antagonista: la fuerza que le impide al protagonista tener lo que quiere.
  4. CÓMO o SOLUCIÓN
    Cómo va a resolver su problema, o qué va a hacer para cambiar la situación… una especie de adelanto de cómo va a terminar nuestra historia.

Y voilà. Si eres capaz de identificar todos esos elementos en tu historia, es muy probable que puedas encontrar con facilidad la premisa.

Imagina por un momento que recibes el encargo de escribir una película sobre extraterrestres. Entonces, decides que el protagonista será un niño, un niño dócil y alienado. Ahora necesitas un conflicto, para que el protagonista «quiera» algo (deshacerse del problema, mejorar si situación, etc.). Eliges que encuentre a un tierno visitante del espacio exterior que no llega a tiempo a su nave espacial y se vuelve amigo del prota. Ahora, el prota, que es solo un niño, es capaz de («quiere») desafiar a las autoridades («antagonistas») con el fin de que su nuevo amigo consiga escapar («solución»).

Esa es la historia de E.T, y esta es su premisa:

Un visitante del espacio exterior no llega a tiempo a su nave espacial. Un niño dócil y alienado lo encuentra y se vuelve su amigo. El niño es capaz de desafiar a las autoridades para ayudarle a escapar.

Y eso es todo. Ahora es tu turno. Intenta escribir tu premisa de diferentes maneras, desde diferentes ángulos, con diferentes personajes y conflictos. Luego podrás elegir la que más te guste y ella te acompañará, junto a la idea temática (que viene en la segunda parte de esta entrega) durante todo el proceso de creación de tu obra.

Adrian Silisque
Adrian Silisque
Como al resto de los mortales, me encantan las buenas historias. Por eso me dedico a escribirlas.

1 Comment

  1. […] con el desarrollo de la idea (ver el post relacionado: Idea dramática e idea temática I), es momento de analizar lo que se denomina IDEA TEMÁTICA. Para Robert McKee esto es la Idea […]

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