Funciones de los personajes

Personajes tridimensionales
Personajes TRIDIMENSIONALES
octubre 17, 2011
Syd Field paradigm
ESTRUCTURA DRAMÁTICA – De Aristóteles a Memento
noviembre 16, 2011
Función de los personajes

Ya hemos visto que los personajes son los elementos de la narración que llevan a cabo las acciones de una historia. También vimos cómo crear personajes inolvidables a través de los consejos de Linda Seger.

Ahora bien, suponiendo que ya tiene una lista personajes: ¿sabes con precisión cuál es la función de cada uno de ellos?, ¿sabes cómo afectan a la historia?

Si la respuesta es negativa, te recomiendo que revises toda tu red de personajes para que no caigas en un error común a los novatos: los personajes «flotantes». He de confesar que también fui víctima de este extravío cuando escribí mi primer libro, Inkakuna – Los hijos del Sol. Como desconocía la utilidad de crear una red de personajes sólida, puse personajes aleatorios cuyas tramas morían sin mayores consecuencias. Si alguna vez tengo la oportunidad de reeditarlo, con seguridad, lo primero que haré será eliminar esas escenas y esos personajes que no aportan nada a la historia.

Conocer las funciones de los personajes permite crear redes donde cada personaje contribuye al objetivo de la historia, objetivo que a fin de cuentas no es otra cosa que la idea temática. Pero esto es tema para otro artículo. Veamos ahora los tipos de personajes según su función narrativa.

Tipos de personajes según su función:

PRINCIPALES (Individual o colectivo)

  1. El protagonista
  2. El antagonista

SECUNDARIOS

  1. El «interés romántico»
  2. De apoyo
    i. El confidente
    ii. El catalizador
    iii. De masa o peso
  3. Los que añaden otra dimensión
    i. El gracioso
    ii. El de contraste
  4. De función temática
    i. De Equilibrio
    ii. De Punto de vista del público

INCIDENTALES O EPISÓDICOS

A continuación iré detallando cada una de las funciones de los personajes y utilizaré la historia de The Silence of the Lambs (El silencio de los corderos en España, El silencio de los inocentes en Hispanoamérica) para dar algunos ejemplos.

PRINCIPALES (Individual o colectivo)

Los personajes principales son los que impulsan la acción dentro de la historia. Puede tratarse de personajes concretos (individuales) o de un grupo de personajes que, renunciando a su individualidad, actúan como un todo. Hay dos tipos (ambos necesarios) de personajes principales:

PROTAGONISTA

La historia que contamos es «su historia». Dentro de la narración es al que nos interesa lo que le pasa y nos identificamos con él, ya sea por el aspecto positivo o «aspiracional» (quiero ser como él o ella) o en el aspecto negativo (menos mal que le pasa a él). Por tanto, sobra decir que este tipo de personaje DEBE destacar por encima de los otros.
Ejemplo: Clarice Starling

ANTAGONISTA

Este personaje es la fuerza que se opone al personaje. No tiene que ser necesariamente malo (el famoso villano) sino que basta con que esté en conflicto con el protagonista. ¿Sabías que en las historias de amor el amante, el objeto de deseo, es en realidad el antagonista?
Por otro lado, la calidad del villano definirá la calidad del protagonista y por ende la calidad de la historia.
Ejemplo: Buffalo Bill, asesino en serie; El doctor Chilton, carcelero

SECUNDARIOS

Los personajes secundarios no afectan (demasiado) a la trama principal, pero son importantes porque ayudan a conocer a los demás. Considerando una vez más el tema de las redes, cada personaje, incluso los secundarios, ayuda a definir a los otros personajes, mediante la comparación directa.

EL INTERÉS ROMÁNTICO

Es el medio por el que el protagonista se transforma. Si el prota es el motor de la historia, el interés romántico es la gasolina.
Como he mencionado antes, este tipo de personaje secundario bien podría ser considerado como antagonista o adversario del protagonista. Curioso, ¿no?
Ejemplo: todos aquellos personajes que el protagonista desea.

EL CONFIDENTE

El confidente es un rol heredado del teatro, especialmente de las comedias inglesas del siglo XVIII, donde la doncella solía recibir los secretos más profundos de la princesa o heroína. Los diálogos de aquel entonces solían ser largos monólogos que a la audiencia de hoy solo provocaría aburrimiento y abandono de la historia.

Por fortuna, las historias modernas han actualizado este rol y se consiguen diálogos tan exquisitos como los de esta escena de Tras el corazón verde (tomado de Linda Seger):

Joan se encuentra con su editora, Gloria, en un bar. Juntas analizan los distintos hombres, clientes habituales, que se encuentran allí en ese momento.

GLORIA

Aburrido... aburrido... triste... un perdedor. un gran perdedor,...enfadado, dudoso...desesperado. ¡Ah,...demasiado alegre! ¡Uh! Fíjate en ese tipo, el señor comemundos. Yo solía salir con él. ¡Un patán integral! ¡Un momento!...¡un momento! Abandonalo todo. Échale un vistazo a esa torre ¿Qué te parece?

JOAN

Bueno, no,...no es que sea...

GLORIA

¿Pues quién? ¿Jesse?

JOAN

Tal vez sea una tontería. Pero estoy segura de que, ahí fuera, hay alguien para mí.

Y unos pocos minutos más tarde, después de darle la novela a Gloria, Joan le cuenta su preocupación por su hermana Elaine.

GLORIA

Se lo mucho que has trabajado y que estás trastornada por lo de tu hermana. ¿Cómo está? ¿Has tenido noticias suyas?

JOAN

¿De Elaine? Hablé con ella la semana pasada. Aún sigue en Colombia.

GLORIA

¿Han...encontrado ya el cuerpo de su marido?

JOAN

Sólo...un pedazo

GLORIA

¿Qué tal lo está llevando ella?

JOAN

Se recuperará, Elaine siempre sale adelante.

En esta escena hay un motivo dramático más allá de la mera exposición, nos hace descubrir la amistad entre Gloria y Joan. Y por supuesto, el resultado es una escena viva.

EL CATALIZADOR

Proporciona información o provoca un suceso que mueve al protagonista a la acción.

Un personaje catalizador es un disparador, un acelerador que impulsa la historia desde y para la acción. En muchas historias este personaje se mezcla con el interés romántico, ya que es éste el que «inicia o provoca» la transformación del protagonista.

DE MASA Y PESO

Son los guardaespaldas, secretarios, secretarias, ayudantes, hombres de confianza… en fin, toda la «corte» que rodea a personajes poderosos para hacernos entender quién es importante.
Aquí la cuestión principal es: ¿cuál es la CANTIDAD DE MASA Y PESO justa?
Demasiada gente: Tienes un rebaño, no masa.
Poca gente: no demuestras el verdadero poder.
El secreto es tomar algunos personajes de esta masa y adjudicarles otro rol. El chofer del jefe-gangster puede convertirse en su mejor consejero (confidente), o el secretario convertirse en un catalizador.

EL GRACIOSO

Consiguen lo que se llama «el alivio cómico».
Eso sí, por favor, que sea gracioso, no un graciosillo. A ti te toca investigar sobre el humor y sus formas universales. Esto lo aprendí durante mi estadía en España. Con qué claridad recuerdo que muchas veces no entendía los chistes que mis compañeros de estudio escribían en sus guiones. Supongo que al revés pasaba lo mismo. Y esto se debe a que, si bien el humor es universal, la forma en que se expresa no lo es. En mi libro 36 cuerdas para mejorar tu escritura extiendo este tema con ejemplos reales y técnicas para evitar chistes «locales».

DE CONTRASTE

Estos personajes me gustan porque nos ayudan a ver a los personajes principales con mayor claridad a través de las diferencias que tienen con ellos. Tal como se ha mencionado, cada personaje ayuda a definir al otro por comparación. Esto es así porque los personajes actúan como herramientas de medición, que nos permite saber, por ejemplo, que un personaje es cálido porque hay otro que es frío.

De esta manera, cuando pretendamos resaltar una característica del protagonista, una buena idea es usar un personaje de contraste que sea justo lo contrario.

DE EQUILIBRIO

Incorporar personajes de equilibrio tiene por objeto asegurar que el tema de la historia no se malinterprete.
Evita que caigamos en ideas simplificadas como todos los ricos son malvados, todos los blancos son racistas, ningún negro discrimina, todos los gays son afeminados… y (lamentablemente) un largo etcétera. Las historias en las que determinadas minorías juegan un papel negativo importante necesitan el contrapeso de papeles positivos, dentro de la misma minoría.
En mi libro Inkakuna – Colibrí de fuego, me tocó trabajar con los famosos conquistadores españoles, los que, como es sabido, causaron gran destrucción en Latinoamérica. Ahora bien, ¿eran todos los españoles de esa época igual a los conquistadores? Por supuesto que no. Y para que esto quedara claro en la historia que estaba contando, decidí incluir dos personajes que se oponían a los métodos de sus compatriotas: el joven fraile Vicente de Valverde y el guapo (interés romántico) cronista Juan de Betanzos. Creo que quedó bien.

DE PUNTO DE VISTA DEL PÚBLICO

Este tipo de personajes cobra mayor importancia cuando se trata de temas «difíciles de creer»: lo sobrenatural, OVNIS, reencarnación, parapsicología, etc.
Para que la historia funcione, para que el público nos crea, hemos de crear un personaje escéptico. Justo a través de ese escepticismo es como entraremos en la historia y, a medida que el personaje vaya recibiendo nueva información, también lo haremos nosotros, de modo que, al final, iremos «aflojando» nuestra posición de «eso no me lo creo».

Para terminar, permíteme remarcar que esta lista sobre las funciones de los personajes es simplemente una guía, un faro en el oscuro océano de la escritura. La libertad creadora debe ser respetada, aunque es verdad que cuanto más se conocen los límites, quizás paradójicamente, más se desarrolla la creatividad.

Si te interesan otros tipos de personajes o quieres profundizar más sobre el tema, te recomiendo investigar a Vladimir Propp, E. Souriau o E. J. Greimas entre otros. También puede interesarte saber que hay otros tipos de clasificación de personajes, no según su función narrativa, sino según el rol que juegan (padre, madre, hijo…) o según el arquetipo (mago, héroe, bufón, inocente…). Como ves, hay mucho por leer, pero mucho más por escribir.

Hasta el próximo artículo.

Adrian Silisque
Adrian Silisque
Como al resto de los mortales, me encantan las buenas historias. Por eso me dedico a escribirlas.

¡Si quieres comentar, comenta! Prometo leerlos a todos y responder a la mayoría. ¡Gracias!