Concurso Juana Azurduy

CONCURSO INTERNACIONAL DE ILUSTRACIÓN “Juana Azurduy – Mujer, madre y guerrera”

BASES LEGALES

1. ¿Quiénes pueden participar?

Podrán participar en el presente concurso todas las personas de la galaxia sin importar el país de residencia. 

Los menores de 18 años que deseen participar deberán presentar una autorización del padre/madre o tutor legal.

2. ¿Cómo participar?

Cada participante podrá enviar la cantidad de obras que desee, ya sean publicadas o inéditas, siempre y cuando los derechos sobre dichas obras no se vean comprometidos por terceros.

Las ilustraciones presentadas a concurso deberán representar de forma explícita o metafórica (según criterio del artista) la condición de mujer, madre y guerrera de la generala Juana Azurduy. Para mayor información, ver documento adjunto.

La técnica es libre.

3. Formato e inscripción

Para ser aceptada en el concurso, la ilustración debe cumplir los siguientes requisitos técnicos:

Tamaño: 29,7 cm. x 42 cm. (A3)

Orientación: Vertical u horizontal

Formato Digital: jpg, png

Resolución mínima: 150 dpi

El envío de las ilustraciones podrá realizarse en dos modalidades:

3.1 Por correo electrónico.

Enviando, además, Nombre y Apellido, Documento de Identidad y teléfono de contacto a la siguiente dirección:

concursojuana@sqdigitals.com

3.2 Presencial

Si el artista prefiere presentar su obra en un soporte físico (no digital), podrá hacerlo en los lugares que se habilitarán para tal efecto.

La organización se reserva el derecho de admisión y, por tanto, podrá rechazar aquellos trabajos que no cumplan con los requisitos establecidos en estas bases o que por su contenido atenten contra derechos fundamentales o sean contrarios al uso legítimo de la información.

Todos los trabajos aceptados serán expuestos en las plataformas digitales escogidas, para promoción de sus autores y del concurso en general.

4. Plazos

El plazo para la recepción de obras queda establecido de la siguiente manera:

  • Inicio de recepción de obras: 8 de agosto de 2020
  • Límite de recepción de obras: 30 de septiembre de 2020

El fallo del jurado se hará público el día 12 de octubre de 2020

5. Jurado

El jurado estará compuesto por un/a artista de reconocido prestigioso, un/a profesor/a de nivel superior y el escritor Adrián Silisque.

Para ello, se valorará la originalidad de la obra (interpretación del concepto de “Mujer, madre y guerrera”) y la calidad artística.

La decisión del jurado será inapelable, incluso en el caso en que el premio se declarase desierto.

6. Premios

El autor de la obra ganadora se hará acreedor de 5000 (cinco mil) pesos argentinos o su equivalente en moneda extranjera, además de que su obra pasará a formar parte del diseño de la tapa del último libro de Adrián Silisque.

El artista ganador, recibirá también un libro autografiado por el escritor Adrián Silisque y otros dos ejemplares más sin autografiar (3 libros).

En el caso de existir una obra notable, pero que no resultase ganadora, se le otorgará una Mención Especial y un libro autografiado.

7. Derechos sobre las ilustraciones presentadas

La participación en el concurso implica automáticamente la aceptación total de estas bases. Al participar, el autor autoriza de forma no exclusiva la organización, utilización, reproducción y/o comunicación pública de su obra y de su nombre en todas aquellas actividades relacionadas con el concurso, sin que el participante tenga derecho a recibir ninguna contraprestación por este concepto.

La organización se compromete a no comercializar de forma independiente las obras presentadas, a excepción de la obra ganadora, la que, por la naturaleza del concurso, podrá ser utilizada con fines comerciales.

El participante manifiesta y garantiza que es el único titular de todos los derechos de autor sobre la obra que presenta al concurso y se responsabiliza total y legalmente de que no existan derechos vulnerados en las obras presentadas, así como de toda reclamación de terceros por derechos de imagen.

8. Jurisdicción

Las presentes bases se interpretarán y regirán en conformidad con la legislación de la República Argentina.

Para mayor información o dudas en general: 

concursojuana@sqdigitals.com

ANEXO “JUANA AZURDUY – Mujer, madre y guerrera”

Juana Azurduy nace en Chuquisaca (actual Bolivia) en el año de 1780.

Hija de padre español terrateniente y madre indígena, Juana aprende los quehaceres rurales a temprana edad, así como la terrible desigualdad de la sociedad en la que se criaba.

De esta manera, pronto comprendió las dificultades que le ocasionaría su condición de mujer y de mestiza; y esto fue templando su espíritu y convirtiéndola en una verdadera revolucionaria.

En 1805 se casó con el criollo Manuel Asencio Padilla, en quien encontró un compañero de lucha, y no tardaron en embarcarse en la peligrosa empresa de la independencia de los países latinoamericanos.

Luego de participar en la Revolución de Chuquisaca del 25 de mayo de 1809, se unieron a la guerra prestando su apoyo al ejército argentino, conducido por Balcarce, Castelli y Díaz Vélez.

Cuando el general Manuel Belgrano llega a las tierras de Juana, esta había congregado más de diez mil soldados, a quienes había entrenado y denominado «Los Leales». A pesar de la derrota de Ayohuma, Belgrano le obsequió un sable, por el coraje demostrado en el campo de batalla.

Juana peleó numerosas batallas por la independencia de los países sudamericanos, e incluso lo hizo estando embarazada. De los cinco hijos que tuvo, perdió a cuatro por causas de las pésimas condiciones en las que vivieron en los años de guerra.

Sin fortuna ni reconocimiento, Juana Azurduy de Padilla murió a los 82 años, en Chuquisaca, el día 25 de mayo de 1862.

A continuación, se muestran unos extractos del libro de Adrián Silisque, que corresponden al concepto de «mujer, madre y guerrera» requerido para la concreción de las obras:

Juana, MUJER:

El 25 de mayo de 1809, justo un día como hoy, marchamos a Chuquisaca. Tendrías que haberlo visto: de todos los rincones, congregados por la esperanza de un mañana mejor, acudían criollos, indios y mestizos.

Pero no des por descontado que fue fácil para mí. La noche anterior, en medio de una acalorada discusión, Manuel me había prohibido marchar con los demás. O al menos a eso aspiraba el presumido, ¿te das cuenta?

—¡Ni lo sueñes, Juana! Tienes que quedarte acá, con los niños.

—Ah, ahora resulta que eres de esos. «La mujer en la casa a guardar los hijos». ¿Tengo que saber bordar y cantar también para que agradarle al señorito?

—No se trata de eso, Juana. Me preocupo, nada más. Si algo te llegara a pasar, ¿qué sería de nuestros hijos?

—Y si algo te llegara a pasar a vos, ¿qué sería de nuestros hijos?

Nos quedamos un rato en silencio. De vez en cuando Manuel se refregaba la cabeza, como si con este acto pudiera arrancar alguna idea de sus pensamientos.

—Basta, Manuel —le dije con resignación y en tono de súplica—. Ya es bastante duro soportar las humillaciones que nos imponen los otros, ¿de verdad tendré que aguantar también las tuyas? Ayúdame un poco, maldita sea.

Juana, MADRE:

Manuelito, Mariano, Juliana y Mercedes.

Uno cada año los parí.

Manuelito, Mariano, Juliana y Mercedes.

Quién iba a imaginar que el amor de unos pequeños fuese capaz de aplacar el ardor de toda venganza. No es que hubiera olvidado los crímenes de Nieto, ni la corrupción de la Audiencia Real o la complicidad de la Iglesia; porque uno nunca olvida. Nunca hay que olvidar. Pero la felicidad que experimentaba al lado de mis hijos compensaba cualquier tipo de sufrimiento anterior. Diría que en aquel periodo fui feliz. 

Juana, GUERRERA:

—Dime, Juan, tú que eres poeta, ¿para qué hacemos lo que hacemos? ¿Por qué luchamos si no es por los que amamos? Y si eso que amamos nos es arrebatado ¿para qué seguir? ¿Qué culpa tenían estos niños? ¿Haber nacido fue su culpa?

—Tal vez se trata de morir para que otros tengan vida —respondió Juan—. Tal vez estos son tiempos de grandes sacrificios.

Fue entonces cuando comprendí mi verdadera misión. Ninguna victoria iba a devolverme alguno de mis hijos pero aún quedaban muchos otros hijos por proteger. Y juré, al pie de los ataúdes, que por cada hijo de esta tierra que muriera a mano de los españoles, yo me cobraría la vida de tres de ellos.

Puedes descargar las bases en PDF, haciendo click en el siguiente enlace:

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