Antes, me gustaría remarcar que estas propuestas de estructuras deberían servirnos como guía y no como camisas de fuerzas que limiten nuestra creatividad. Si un escritor considera que se precisa de un punto de giro en un determinado momento de su historia, jamás, pero jamás, debería renunciar a ello solo porque la estructura no lo considera.
Los buenos narradores comprendieron esto, y Jean-Luc Godard lo puso en palabras:
Una historia debería tener principio, medio y final, pero no necesariamente en ese orden
De modo que Aristóteles (con su planteamiento, nudo, desenlace) sigue vigente aún en la actualidad. Algunos intentaron profundizar en su estructura, como Syd Field y Linda Seger. Y otros prefirieron plantear algo nuevo.
Sea como sea, al final, verás que todos “envuelven” lo que podría llamarse como:
Para describir esta estructura tomaré prestada una de las 22 reglas de Pixar para escribir historias exitosas. En esta regla se puede ver claramente una forma dramática simple: Alguien quiere algo y sucederán cosas hasta que lo consigue o no.
Había una vez un __________.
Cada día, ________________.
Hasta que un día _____________.
Entonces, _________________. Entonces, _________________
Hasta que finalmente ______________.
Creo que Aristóteles, Syd Field, Jospeh Campbell, John Truby, Frank Daniel, Blake Snyder y Robert McKee, todo ellos, trataron de profundizar esta forma básica y que ahora mismo, sí, no le doy más vuelta, les dejo en esta tabla:
Y tú, ¿qué estructura prefieres? ¿O tienes una propia?
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