Y como diría Linda Seger: «Eres un escritor y un escritor escribe».
Eres un escritor y un escritor escribe
De modo que vamos a ponernos manos a la obra. ¿Cuáles son las fuentes de las que el escritor puede servirse para comenzar a escribir una historia?
Si de mí dependiera, respondería que TODO, absolutamente todo es una inspiración para escribir una historia: un perfume, una canción, un cabello de tu enamorado, un recuerdo, un sueño, una leyenda, un dulce, una receta, un sonido, un rumor, el agua de un río o de una botella, o la botella vacía…
Ya, pero todo es igual a nada, se quejarán algunos; y con justa razón. Por eso vamos a hacer una de esas listas que tanto gustan.
Muchas películas pueden servir de inspiración, ya sea porque una escena te impactó, te enamoraste de un personaje, etc., etc.
Pero cuidado, aquí no se trata de plagiar historias. Es solo un disparador para nuestra imaginación. Algo así como, TAL VEZ, James Cameron concibió la historia de Avatar: justo después de mirar Danza con lobos (Bailando con lobos). Me lo imagino pensando: «¿Y si esto que le ocurre a estos indios de Norteamérica le pasara a un grupo nativo de otro planeta?». Listo, el plato está servido.
Por cierto, el «Y si…» es una técnica muy conocida para la generación de ideas. Ahí lo dejo.
La familia es un criadero de ideas. Las frases de tu madre, los reproches de tu padre, las peleas con tus hermanos, los amigos de tu hermana. ¿Qué más puede pedir un guionista? Y lo puedes llevar al género que quieras, desde los dramones, casi telenovelescos (culebrones) hasta comedias dignas de verse en la pantalla grande. Y si tienen dudas sobre un buen drama basado en las relaciones familiares pregúntele a los creadores de SHINE ( de Scott Hicks, 1996) donde el histórico familiar es un personaje más..
Otro caldo de cultivo. La gente, la vida, la cotidianidad, todo es un guión en sí mismo. ¿O será que los guiones han sabido reflejar cada aspecto de la vida? La vida de barrio, la vida en la ciudad, las relaciones entre las personas, en el trabajo, en las instituciones, todo es una fuente de inspiración si se sabe mirar… y ese es tu fuerte, sabes mirar, observar, analizar… y finalmente recordar. Aquí entran los viajes y las experiencias que puedes haber tenido en alguno de ellos.
Es bien conocido que hay muchos compositores que se inspiraron en novelas/obras de teatro para escribir sus canciones. Una vez más se trata de usar lo que ya existe como disparador.
Las revistas del corazón (salsa rosa), de especialidades, de curiosidades, para niños, para «lo que sea», son también fuentes importantes donde unos puede sacar alguna relación de ideas que nunca nadie ha visto. Si, ya se que te aburro; ya se que tu ya tienes la idea y quieres pasar directamente a escribirla…o perdón, a mejorarla, porque ya la tienes escrita. Pero permíteme terminar el post.
Esto es muy, muy interesante. Es impresionante cómo, muchas veces, las noticias de la vida real superan a la ficción.
Señora muere en Suecia por excremento de perro que cae de la planta cuatro
¿Ridículo? No, real. La materia fecal congelada se transforma en un arma mortal, ¿podría Hitchcock haber pensado algo semejante?
¿El consejo? Lee, lee, lee.
La modernidad trae asociada nuevas formas de consumir información. He visto creativos de publicidad romperse la cabeza para conseguir viralizar un video en youtube cuando un niño de 10 años lo logra sin la más mínima intención.
La creatividad no le pertenece a nadie, de modo que sigue apuntando las ideas que te van surgiendo, porque las vas a necesitar.
La suseción de sucesos sucedidos sucesivamente, o sea la historia y sus eventos, son una GRAN fuente de inspiración.
Cuántas películas, novelas, cuentos han surgido de hechos históricos. Desde los inicios del cine este tipo de historia ha cautivado de miles de personas, tanto espectadores como creadores del mundo cinematográfico. Y las pruebas están allí.
La Biblia no solo es una de las narraciones más colosales del mundo sino también el instrumento de publicidad más vendido en toda nuestra historia. Bueno, tal vez se disputa el primer puesto con la Coca-Cola. De todas maneras, este libro, o más precisamente esta serie de libros nos ofrece una variedad de historias que a más de uno han servido de inspiración.
¿Alguien duda de que Matrix (especialmente la tercera entrega) haya estado basada en la Biblia? Eso sí, podrían haber desarrollado un poquito más la historia y no hacer el Copy & Paste tan de moda en nuestros tiempos.
Finalmente, tú mismo eres una fuente importantísima. Tus recuerdos, tus vivencias, tu imaginación, todo lo que puedas dar está allí, dentro de tí. Sólo tienes que bucear adentro. David Linch en su libro ATRAPA AL PEZ DORADO, nos invita a explorar y explicar la experiencia de bucear y cazar las ideas como si se tratara de pescar.
De modo que ¡adelante! Toma tu libreta, porque ya tienes varias, ¿verdad?, y apunta todas las ideas que te parezcan interesantes. De momento apúntalo todo, como en un brainstorming. Luego llegará el momento de depurarlas, clasificarlas, etc. Si ya estás haciendo esto, estás en el camino del guionista o escritor.
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En su libro «Salva al gato» cuenta de manera mucho menos ortodoxa que otros autores los pasos a seguir para llegar a buen puerto en la escritura de un guión.
Como cada autor, tiene su propia lista de los géneros cinematográficos que él denomina Categorías.
Describo brevemente las diez categorías de Blake Snyder.

Entonces, basta de teoría y vamos a lo propio. ¿CUÁL ES EL GÉNERO DE TU PELÍCULA?
Es importante responder esta pregunta porque nos permitirá saber hacia dónde vamos y si dentro de un mismo género no estamos repitiendo algo que ya se ha visto. Esa es una de las principales cuestiones a resolver cuando escribes una historia: debemos estudiar el género y las historias escritas porque no queremos darnos de bruces cuando ya casi tengamos el guión terminado y nos demos cuenta que esa peli ¡ya existe!
Una última acotación, los géneros pueden mezclarse… ahora que ya los conocemos podemos hacerlo, sí Señor.